
SANTO DOMINGO.- Los dos movimientos sísmicos registrados este domingo volvieron a colocar sobre la mesa una interrogante que preocupa a la población: ¿está República Dominicana preparada para enfrentar un terremoto de gran magnitud?
La respuesta de especialistas y organismos de emergencia apunta a que el país ha avanzado en materia de prevención y respuesta, pero todavía tiene importantes desafíos por delante, especialmente en la preparación de la ciudadanía.
El director del Centro Nacional de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Jottin Leonel, aseguró que los movimientos registrados no representan, hasta el momento, un riesgo para el país. Sin embargo, sostuvo que República Dominicana debe mantener y reforzar las medidas preventivas.
Leonel destacó los esfuerzos realizados por instituciones como el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), la Defensa Civil y otras entidades estatales, incluyendo los simulacros y la actualización de normas relacionadas con la construcción y la respuesta ante emergencias.
Pero identificó una debilidad fundamental: la educación de la población. “Creo que eso sería lo principal”, afirmó el especialista al referirse a lo que todavía debe reforzarse para enfrentar adecuadamente un terremoto de gran magnitud.
De acuerdo con el director de Sismología de la UASD, el país cuenta con 14 fallas activas, por lo que diferentes regiones están expuestas a movimientos sísmicos.
Leonel explicó que, en términos generales, mientras mayor sea la cercanía a una falla, mayor es el nivel de exposición.
Asimismo, el subdirector del COE, José Luis Germán, explicó que existen protocolos establecidos para responder a eventos sísmicos dependiendo de factores como su magnitud y profundidad.
No obstante, advirtió que la respuesta institucional debe estar acompañada por la preparación individual.
Germán llamó a las familias a elaborar un plan de emergencia, disponer de una mochila de 72 horas y practicar qué hacer antes, durante y después de un terremoto.
Insistió en que la población debe aprender a auto protegerse y no esperar que los organismos de socorro sean los primeros en llegar a cada vivienda durante una emergencia.
En el ámbito educativo también se han desarrollado medidas de prevención. Algunas escuelas cuentan con señalizaciones, rutas de evacuación, extintores y espacios identificados para concentrar a estudiantes y personal después de un movimiento telúrico y que los estudiantes y profesores conocen las rutas de evacuación.
En tanto, ciudadanos consultados indicaron que no tienen ninguna mochila de prevención ante estas situaciones y que el país no está preparado para esta eventualidad.
El país ha dado pasos en materia de prevención, pero, según los propios expertos, la construcción de una verdadera cultura sísmica entre los ciudadanos continúa siendo una tarea pendiente.


