
Londres. – Un estudio realizado con cerca de un millón de personas encontró evidencia que relaciona el consumo de café y té a temperaturas muy elevadas con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de esófago.
La investigación, realizada en el Reino Unido y publicada en el International Journal of Cancer, analizó los hábitos de consumo de bebidas calientes de aproximadamente 980.000 adultos de mediana edad. Los resultados indican que quienes prefieren tomar estas bebidas muy calientes podrían presentar más del triple de riesgo de padecer carcinoma de células escamosas de esófago, en comparación con quienes las consumen tibias.
Este tipo de cáncer es la forma más frecuente de cáncer de esófago a nivel mundial. El esófago es el conducto muscular que permite el paso de alimentos y líquidos desde la boca hasta el estómago.
Los investigadores también observaron una relación entre la cantidad de bebidas calientes consumidas y el riesgo de desarrollar la enfermedad. Después de considerar la temperatura, las personas que tomaban seis o más bebidas calientes al día presentaron un riesgo 71 % mayor de carcinoma de células escamosas de esófago frente a quienes consumían menos de seis.
Durante el período de seguimiento, que tuvo una duración media de 14,2 años en una de las cohortes y 11,1 años en la otra, se registraron 2.348 casos de cáncer de esófago.
La investigación utilizó información procedente del Estudio del Millón de Mujeres y del Biobanco del Reino Unido. Los participantes indicaron la temperatura a la que preferían consumir sus bebidas, clasificándolas como tibias, calientes o muy calientes, además de informar la cantidad ingerida diariamente.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), perteneciente a la Organización Mundial de la Salud (OMS), considera desde 2016 que el consumo de bebidas muy calientes, por encima de los 65 grados Celsius, es probablemente cancerígeno para los seres humanos.
Keren Papier, autora principal del estudio y epidemióloga nutricional de Oxford Population Health, señaló que los resultados aportan nueva evidencia sobre la posible relación entre la temperatura de las bebidas y este tipo de cáncer.
Los investigadores aclararon que el riesgo observado estuvo relacionado principalmente con la temperatura de las bebidas. En el caso de quienes añadían leche al café o al té, no se encontraron diferencias significativas en el riesgo siempre que las bebidas continuaran consumiéndose calientes.
A nivel mundial, en 2020 se registraron alrededor de 604.000 nuevos casos de cáncer de esófago y unas 544.000 muertes por esta enfermedad, según datos de la IARC. La agencia estima que la cantidad de nuevos casos podría aumentar en más de 50 % para 2040.


