
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, descartó este miércoles cualquier posibilidad de alto el fuego en Líbano y condicionó cualquier avance en las negociaciones con Beirut al desmantelamiento total del grupo Hezbollah.
Las declaraciones se producen en medio de una intensificación de la ofensiva israelí en el sur del Líbano, particularmente en la ciudad de Bint Jbeil, que Netanyahu definió como “el gran bastión de Hezbollah”.
El jefe del Gobierno israelí fijó dos condiciones para avanzar en cualquier diálogo: la eliminación de Hezbollah y una paz “sostenible” basada en la fuerza. Además, aseguró que ha instruido al ejército a ampliar la zona de seguridad hacia el este, en dirección al monte Hermón.
“Estas negociaciones ocurren ahora porque somos muy fuertes”, afirmó Netanyahu, al referirse al reciente encuentro entre representantes de Israel y Líbano en Washington.
La reunión, la primera de este tipo en más de cuatro décadas, contó con la participación del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Mientras Líbano solicitó un alto el fuego inmediato, Israel acudió con la postura de no aceptarlo.
Escalada militar en Bint Jbeil
Los combates se concentran en Bint Jbeil, una localidad cercana a la frontera israelí con alto valor simbólico para Hezbollah. Según reportes, fuerzas israelíes han cercado la ciudad tras intensos enfrentamientos en los últimos días.
Autoridades libanesas han denunciado el uso de artillería, bombardeos aéreos y fósforo blanco, mientras que Israel no ha confirmado estas acusaciones.
Desde el inicio del conflicto, el Ministerio de Salud libanés reporta más de 2,100 fallecidos y miles de heridos.
Tensión regional y advertencia sobre Irán
En paralelo, Netanyahu advirtió que Israel está preparado para una eventual reanudación del conflicto con Irán, pese al cese del fuego provisional anunciado el pasado 8 de abril con mediación de Pakistán.
El líder israelí aseguró que mantiene coordinación constante con Estados Unidos y que ambos países comparten objetivos estratégicos, como frenar el programa nuclear iraní y garantizar la seguridad en la región.


