
Durante una declaración en la Casa Blanca, Trump explicó que tomó conocimiento de la gravedad de la crisis humanitaria en septiembre y que, tras evaluar la situación, instruyó a su representante, Marc Beckman, para establecer contacto con ambos países e iniciar las gestiones diplomáticas.
Según relató, las dos naciones aceptaron su intervención debido a que los intentos anteriores de establecer una tregua en esa zona no habían dado resultados. Agregó que su papel como intermediaria quedó formalizado mediante acuerdos escritos y firmados por Rusia y Ucrania.
La primera dama indicó que las conversaciones incluyeron a representantes humanitarios, militares y gubernamentales de ambos países, quienes trabajaron en la coordinación de los aspectos técnicos de la operación.
Entre las tareas que mencionó figuran la revisión de los planes de desminado, el análisis de imágenes aéreas, la evaluación de las vías de acceso, las rutas de evacuación y la disponibilidad de hospitales, vehículos y recursos médicos.
Trump también señaló que participó en todas las etapas de la planificación y que mantuvo una comunicación constante con las delegaciones de ambos países hasta completar el proceso.
Los acuerdos fueron firmados por representantes de Rusia y Ucrania el viernes 23 de octubre de 2026, en ambos idiomas, según informó la primera dama.
Un alto el fuego de seis días
La tregua en Oleshky, localidad ubicada en la región de Jersón, al sur de Ucrania y bajo ocupación rusa, entró en vigor el 27 de octubre y se mantuvo hasta el 1 de noviembre.
El acuerdo permitió coordinar el ingreso de suministros humanitarios y la evacuación de civiles que permanecían en la zona. De acuerdo con la agencia Associated Press (AP), unas 2,000 personas continuaban en la localidad cuando comenzó la suspensión de las hostilidades.
Melania Trump afirmó que el convoy humanitario logró evacuar de manera segura a más de 750 personas. Sin embargo, las autoridades ucranianas no han divulgado una cifra oficial de evacuados por razones de seguridad.
Durante el encuentro de este jueves en la Casa Blanca participaron el enviado especial ruso Kirill Dmitriev, el representante ucraniano Davyd Arakhamia y el defensor del pueblo de Ucrania, Dmytro Lubinets.
Dmitriev agradeció a la primera dama por su labor humanitaria y aseguró que el presidente ruso, Vladímir Putin, dio instrucciones personales para respaldar la operación.
Al concluir el encuentro, Melania Trump expresó su esperanza de que la experiencia de Oleshky sirva como punto de partida para alcanzar acuerdos más duraderos entre Moscú y Kiev.
“Debemos utilizar el valor que demostramos en Oleshky para encontrar puntos en común a través de una preocupación compartida por el sufrimiento de las personas inocentes”, manifestó.


