
Punta Cana.- El expresidente Leonel Fernández y su hijo, el senador Omar Fernández, se dejaron fotografiar sonrientes junto a Bill Clinton y Hillary Clinton en Punta Cana, en un gesto político que no ha pasado desapercibido y que ocurre en un momento particularmente sensible del escenario internacional.
La imagen surge justo cuando el presidente estadounidense Donald Trump mantiene una confrontación abierta con el régimen venezolano tras la captura de Nicolás Maduro, antiguo aliado político e ideológico de Leonel Fernández. Una coincidencia que levanta más preguntas que respuestas.
¿Se trata de un simple encuentro social o de una señal política calculada? ¿Está Leonel Fernández buscando “zapatear” a tiempo y reposicionarse en la órbita demócrata internacional, anticipándose a posibles consecuencias si el cerco contra antiguos aliados del chavismo continúa estrechándose?
Desde Sin Cortapisa advertimos que esta fotografía no es inocente. A lo largo de su trayectoria, Leonel Fernández ha sido identificado con agendas progresistas globales, alineamientos internacionales cuestionados y proyectos que, según amplios sectores nacionales, ponían en riesgo la soberanía dominicana, incluyendo su visión sobre la relación con Haití y organismos multilaterales.
La presencia de Omar Fernández en la imagen añade un componente generacional al mensaje: ¿es este el intento de relanzar una marca política familiar bajo el cobijo de viejos poderes internacionales? ¿O simplemente una maniobra para enviar señales de alineamiento a tiempo, por si los vientos geopolíticos cambian con mayor fuerza?
En política, las fotos hablan. Y esta, en particular, dice mucho más de lo que aparenta.


