
SANTO DOMINGO. – Los restos del artista Rubby Pérez, quien falleció trágicamente durante el colapso del techo del Jet Set Club en la madrugada del martes 8 de abril, serán expuestos este jueves 10 de abril en el Teatro Nacional Eduardo Brito.
El homenaje póstumo se realizará desde las 10:00 de la mañana hasta las 4:00 de la tarde, y su posterior sepultura será a las 5:00 p.m. en el Parque Cementerio Puerta del Cielo.
La inesperada muerte de «La voz más alta del merengue», cuyo verdadero nombre era Roberto Antonio Pérez Herrera, ha conmovido profundamente al país. Rubby se encontraba ofreciendo un concierto en el emblemático centro nocturno cuando, a las 12:44 de la madrugada, el techo colapsó, provocando una tragedia que ha dejado decenas de personas fallecidas y más de un centenar de heridos.
Rubby Pérez, conocido por su potente voz y su trayectoria, fue hallado sin vida entre los escombros, en medio del esfuerzo incansable de los rescatistas por salvar vidas. Su partida enluta al merengue, al arte dominicano y a generaciones que crecieron con sus canciones.
El Teatro Nacional, donde tantas veces brilló con su talento, se convierte ahora en el escenario de su despedida. Allí, familiares, amigos, colegas… podrán acompañarlo por última vez y honrar el legado de un hombre que vivió para cantar y que, hasta el final, eligió el escenario como su lugar en el mundo.
Rubby nació el 8 de marzo de 1956 en Haina. Una lesión a temprana edad, producto de un accidente, le impidió seguir su sueño de ser pelotero, pero lo empujó a descubrir su otra gran pasión: la música. Desde entonces, se convirtió en un ícono del merengue, primero como parte de la orquesta de Wilfrido Vargas y luego como solista, consolidando una carrera de grandes éxitos, disciplina y entrega.
Apenas el pasado 25 de marzo, el artista recibió el Soberano al Mérito, en reconocimiento a su extraordinaria trayectoria. Hoy, la República Dominicana lo llora, pero también lo celebra, porque Rubby Pérez no solo fue un artista excepcional: fue ejemplo de superación, carisma y amor por su tierra.
“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.” — Juan 11:25.


