
Barahona. – El Gobierno del presidente Luis Abinader continúa dejando una huella profunda en el desarrollo social y económico del sur del país, con el impulso y culminación del proyecto multipropósito Presa de Monte Grande, una obra estratégica que marca un antes y un después en la seguridad hidráulica, productiva y energética de la República Dominicana.
Con una inversión superior a los 312.8 millones de dólares, Monte Grande se ha convertido en una infraestructura fundamental para:
Controlar inundaciones en la cuenca baja del río Yaque del Sur
Generar energía limpia y sostenible
Garantizar agua para riego agrícola
Asegurar el abastecimiento de agua potable a poblaciones de la región suroeste
La presa beneficiará directamente a comunidades de Azua, Barahona e Independencia, impactando positivamente a miles de familias, productores y sectores económicos vinculados al agro y al turismo.
Un compromiso con el desarrollo del Sur
Esta obra, definida por expertos como el Metro del Sur, se integra al plan de transformación que impulsa el Gobierno para democratizar las oportunidades y cerrar brechas históricas en regiones tradicionalmente rezagadas.
El presidente Abinader ha reiterado que Monte Grande es una de las principales conquistas estructurales del país en materia de gestión del agua y sostenibilidad, alineada con los objetivos nacionales de resiliencia climática y expansión agrícola.

Más seguridad, más producción, más futuro
Con su puesta en operación plena, se prevé:
Reducir riesgos de desastres por inundaciones
Incrementar miles de tareas agrícolas bajo riego
Aumentar la producción exportable y el empleo rural
Fortalecer la transición energética con recursos renovables
La Presa de Monte Grande representa, sin duda, un legado de infraestructura y progreso dentro de los cinco años de gestión del presidente Luis Abinader, posicionando al sur dominicano como uno de los nuevos polos de desarrollo del país.


