
Santo Domingo. – Ante las interrogantes sobre el origen de los recursos destinados al reajuste fiscal del Plan Anti-Crisis, el Gobierno del presidente Luis Abinader informó que una de las medidas contempla la creación de un nuevo tramo del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para personas con ingresos superiores a los RD$400,000 mensuales.
La disposición establece una tasa de 27% para este segmento de contribuyentes, impactando únicamente a unas 5,900 personas de un universo aproximado de 2.3 millones de contribuyentes registrados en el país. Esto representa apenas el 0.26% del total, dejando intacta la carga tributaria de la inmensa mayoría de los trabajadores dominicanos.
El Gobierno destacó que esta medida responde a un criterio de progresividad y justicia tributaria, mediante el cual quienes poseen una mayor capacidad económica realizan un aporte adicional para respaldar las acciones dirigidas a proteger a la clase media, las familias de sectores populares y la estabilidad económica nacional.
Los recursos generados permitirán fortalecer los programas contemplados en el Plan Anti-Crisis, diseñado para enfrentar los efectos de la incertidumbre económica internacional sin trasladar mayores cargas a la población trabajadora ni a los sectores productivos más vulnerables.
La iniciativa busca preservar el poder adquisitivo de los hogares, sostener las inversiones prioritarias del Estado, garantizar la continuidad de programas sociales y mantener las condiciones que han permitido a la República Dominicana consolidarse entre las economías de mayor crecimiento de la región.
Las autoridades resaltaron que el nuevo tramo del ISR ha sido estructurado para que el esfuerzo fiscal recaiga sobre un grupo muy reducido de contribuyentes con ingresos significativamente superiores al promedio nacional, reforzando así los principios de equidad y solidaridad que sustentan el reajuste fiscal.
Con esta medida, el Gobierno del presidente Luis Abinader reafirma su compromiso con una gestión responsable de las finanzas públicas, orientada a proteger a la mayoría de los dominicanos, preservar la estabilidad macroeconómica y garantizar que el país continúe avanzando con crecimiento, inclusión y oportunidades para todos.
El Plan Anti-Crisis constituye una respuesta equilibrada y sostenible a los desafíos de la economía global, combinando responsabilidad fiscal, protección social y crecimiento económico para beneficio de las presentes y futuras generaciones.



