
Santo Domingo.- Comprar semaglutida por dosis, a través de internet y sin conocer su procedencia ni cómo fue conservada puede exponer a los pacientes a errores de administración, pérdida de calidad del producto y complicaciones de salud.
«He visto muchos pacientes que están accediendo a utilizar medicamentos para pérdida de peso como la semaglutida, que no están utilizando los laboratorios reconocidos, sino que lo están comprando por dosis, sin vigilar cadena de frío, porque se lo vendieron por internet», advirtió Melida Ortiz, médica internista y ejecutiva del sector salud.
La especialista explicó a El Día que la preocupación no se limita a la posibilidad de que un producto sea falsificado. También importa que el paciente desconozca su concentración, el laboratorio que lo produjo y las condiciones en que fue transportado y almacenado.
«Se están incurriendo en prácticas que van a ocasionar situaciones nefastas para el paciente. Ese es uno de los principales riesgos cuando hay un medicamento de dudosa procedencia», expresó.
La advertencia adquiere relevancia ante la popularidad de tratamientos utilizados para controlar el peso, entre ellos los medicamentos de la familia de los agonistas del receptor GLP-1, como la semaglutida y la tirzepatida.
De hecho, la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (DIGEMAPS) advirtió el 1 de mayo de 2026 sobre el uso de medicamentos no aprobados para adelgazar, particularmente los adquiridos en establecimientos no autorizados o promocionados a través de redes sociales. La institución reiteró la advertencia en una publicación del 7 de julio.
En sus comunicaciones, la entidad mencionó medicamentos como la semaglutida, la tirzepatida y la retatrutida. Sobre esta última, indicó que no contaba con aprobación de las autoridades reguladoras citadas en la alerta y que continuaba en fase III de estudios clínicos.

La advertencia no significa que todos los productos que contienen semaglutida o tirzepatida sean falsificados o carezcan de autorización. El riesgo depende del producto específico, su presentación, su procedencia y su situación regulatoria.
DIGEMAPS exhortó a la población a notificar las sospechas de reacciones adversas a través de los teléfonos (809) 541-3121, extensiones 6681 y 6682, o del correo [email protected].
Errores de dosis: hasta 20 veces la cantidad prevista
Los riesgos relacionados con la administración de estos tratamientos también han sido documentados por las autoridades sanitarias estadounidenses.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) informó sobre errores de dosificación con productos inyectables de semaglutida preparados mediante formulación magistral. En los casos descritos, algunos pacientes administraron cantidades entre cinco y 20 veces superiores a la dosis prevista.
La agencia explicó que las diferencias de concentración entre preparados, la confusión entre unidades de medida y la falta de familiaridad de algunos pacientes con el uso de jeringas contribuyeron a esos errores.
Entre los efectos adversos reportados figuraron náuseas, vómitos, dolor abdominal, desmayos, dolor de cabeza, deshidratación, pancreatitis aguda y cálculos biliares. Algunos pacientes necesitaron atención médica u hospitalización.

Estos reportes corresponden a productos preparados mediante formulación magistral en Estados Unidos y no demuestran que se hayan registrado los mismos incidentes en República Dominicana.
Sin embargo, ilustran las consecuencias que pueden surgir cuando la concentración del medicamento y las instrucciones de administración no se comprenden o verifican correctamente.
La FDA también ha advertido sobre la circulación de Ozempic falsificado en la cadena de suministro estadounidense. En abril de 2025 informó que había incautado varios centenares de unidades falsificadas de la presentación inyectable de un miligramo.
En muestras analizadas se identificaron agujas falsificadas cuya esterilidad no podía confirmarse, lo que suponía un riesgo adicional de infección.
Ese caso tampoco demuestra que los mismos productos estén circulando en República Dominicana, pero evidencia que la falsificación de medicamentos para el control metabólico y del peso constituye un riesgo documentado fuera del país.
La cadena de frío también importa
Ortiz advirtió que los pacientes pueden exponerse a riesgos cuando compran inyectables sin saber si fueron transportados y conservados correctamente.
La temperatura de almacenamiento depende de la presentación concreta del medicamento y de las instrucciones de su fabricante. Por eso, no basta con que el vendedor asegure que el producto es original: también debe poder verificarse su procedencia y que se mantuvo bajo las condiciones indicadas.
La especialista recordó que los médicos deben conocer todos los productos que utilizan sus pacientes, incluidos aquellos adquiridos fuera del tratamiento que les prescribieron.
«El paciente es el vigilante de lo que está pasando», señaló Ortiz, al insistir en la importancia de que las personas comuniquen a sus médicos qué medicamentos están utilizando y consulten ante cualquier sospecha.
Qué debe verificar el paciente
Antes de utilizar semaglutida u otro medicamento para adelgazar, es importante comprobar que el producto corresponde a una presentación autorizada, conocer su fabricante y adquirirlo por canales formales. También deben respetarse la dosis prescrita y las condiciones de conservación indicadas.
No se debe sustituir el tratamiento por una presentación ofrecida por terceros, modificar la dosis por cuenta propia ni utilizar un inyectable cuando existan dudas sobre su procedencia o almacenamiento.

La recomendación de Ortiz es consultar al médico ante cualquier cambio inesperado en la respuesta al tratamiento o cuando aparezcan molestias después de utilizar el medicamento.
La pregunta, por tanto, no es únicamente cuánto peso promete perder un producto, sino también quién lo fabricó, qué contiene, cómo fue conservado y si su uso es adecuado para el paciente.


