
SANTO DOMINGO. – Más de 110 familias del Residencial Ureña del municipio Santo Domingo Oeste, resultaron afectadas por las inundaciones provocadas por las fuertes lluvias de la tormenta Melissa, que causaron millonarias pérdidas materiales en viviendas, electrodomésticos y mobiliarios.
Sumergidas en una profunda depresión y desesperanza, las familias afectadas aseguran que lo perdieron todo en cuestión de minutos y que hasta el momento no han recibido ayuda de las autoridades. Muchos temen no poder recuperar los bienes que durante años construyeron con esfuerzo.
Félix Ramírez, presidente de la Junta de Vecinos del sector, relató que el pasado jueves, cerca de las 6:00 de la tarde, los residentes vivieron momentos de angustia cuando varias paredes colapsaron debido al desbordamiento de una cañada, lo que provocó que el agua penetrara a decenas de hogares.
“En cuestión de minutos, la calle José Ramón Ureña estaba completamente anegada. El agua subió casi hasta el segundo piso de las casas, destruyó televisores, estufas, neveras y causó un gran desorden. Gracias a Dios no hubo pérdidas humanas, pero los daños materiales fueron incalculables”, explicó Ramírez.
El dirigente comunitario recordó que las lluvias de los años 2022 y 2023 también afectaron con fuerza al residencial, sin que hasta la fecha las autoridades hayan tomado medidas efectivas.
“Desde hace años estamos soportando esta situación sin que Obras Públicas ni la CAASD vengan en nuestra ayuda. Solo el Ayuntamiento, dentro de sus limitaciones, nos apoya con la recogida de basura y limpieza básica”, señaló.
Ramírez aseguró que el origen del problema radica en la falta de mantenimiento de la cañada de Ureña, cuya desembocadura colinda con la de Guajimía. Según explicó, la acumulación de sedimentos y desechos impide el libre flujo del agua, lo que provoca que las corrientes se devuelvan y terminen inundando las calles del sector.
“La CAASD invirtió más de mil millones en la rehabilitación de esta cañada en 2009, pero nunca la han limpiado. Está llena de tierra y basura. Por eso cada vez que llueve, el agua se desborda y nos deja bajo agua”, denunció.

De su lado, el señor Ramón Agüero manifestó que su vivienda resultó severamente afectada tras el colapso de una pared. Dijo que todavía no puede creer que la casa por la que tomó un préstamo de 20 años esté ahora llena de lodo y con daños estructurales.
“Tengo 20 años pagando mi casa, y mire ahora lo que tengo que ver. Todo se dañó”, lamentó el residente visiblemente afectado.
Mientras tanto, otros comunitarios expresaron que el Gobierno debe acudir en su auxilio y brindar apoyo a las familias que lo perdieron todo.
“Necesitamos que nos ayuden, no podemos solos. Aquí hay mucha gente sin nada”, expresaron varios moradores.
El presidente de la Junta de Vecinos hizo un llamado urgente a las autoridades de Obras Públicas y de la CAASD para que intervengan la cañada y den una respuesta definitiva al problema que, asegura, mantiene a más de 120 viviendas en constante peligro.
“Vivimos más de 150 personas aquí. Estamos acorralados por el agua y sin ayuda. Necesitamos una solución real, no promesas”, concluyó Ramírez.


