
El papa Pope Leo XIV pidió este sábado un cambio profundo del modelo económico global para enfrentar la contaminación ambiental y las desigualdades sociales, durante una visita a la denominada “Tierra de los Fuegos”, una zona del sur de Italia afectada durante décadas por el vertido y quema de residuos tóxicos vinculados a la mafia.
Ante unos 15 mil fieles reunidos en una plaza de la localidad de Acerra, el pontífice afirmó que solo un “verdadero cambio de mentalidad económica, civil e incluso religiosa” permitirá sanar tanto esa región como el planeta.
Durante su discurso, León XIV criticó un modelo económico que calificó de “individualista” y “tecnocrático”, al considerar que prioriza los intereses de unos pocos y favorece el acaparamiento de recursos naturales.
“El paradigma económico actual está detrás de muchos conflictos y de un desarrollo tecnológico que genera beneficios para pocos, ignorando a las personas y su futuro”, expresó el pontífice.
La visita del papa se centró en la llamada “Tierra de los Fuegos”, una zona integrada por decenas de municipios cercanos a Nápoles donde, según denuncias históricas, organizaciones mafiosas enterraron y quemaron residuos industriales tóxicos provenientes principalmente del norte italiano.
Antes de su discurso público, León XIV sostuvo un encuentro en la catedral de Acerra con familiares de víctimas y personas afectadas por enfermedades relacionadas con la contaminación.
El obispo de Acerra, Antonio Di Donna, explicó que el problema comenzó en la década de 1980, cuando industrias del norte de Italia utilizaron esa zona del sur para deshacerse ilegalmente de residuos tóxicos con ayuda del crimen organizado.
Según el religioso, la contaminación ha provocado enfermedades y muertes prematuras, especialmente entre jóvenes y adolescentes, debido al aumento de casos de cáncer en la región.
El papa también llamó a crear “un sistema menos consumista” y exhortó a las autoridades y ciudadanos a proteger el medio ambiente rechazando prácticas de enriquecimiento que afectan la tierra, el agua y el aire.


