
Santo Domingo. – Ante las interrogantes sobre el origen de los recursos que respaldan el Plan Anti-Crisis para la protección de la clase media, las familias de sectores populares y la preservación del crecimiento económico frente a la incertidumbre internacional, el Gobierno del presidente Luis Abinader ha dejado claro que la base de estas medidas es la prudencia, la eficiencia y la responsabilidad en el manejo de las finanzas públicas.
Lejos de recurrir a improvisaciones, el Gobierno ha sido el primero en hacer su aporte mediante una rigurosa gestión del gasto público, demostrando que es posible proteger a la población mientras se fortalece la estabilidad económica del país.
Uno de los datos más relevantes es que durante el año 2025 el gasto corriente del Gobierno se redujo en aproximadamente 0.5 % del Producto Interno Bruto (PIB), equivalente a cerca de RD$40,000 millones, reflejando un esfuerzo sin precedentes en materia de racionalización y control del gasto estatal.
Al mismo tiempo, la administración del presidente Abinader logró incrementar la inversión en gasto de capital, destinando más recursos a obras de infraestructura, desarrollo productivo y proyectos estratégicos que generan empleos, dinamizan la economía y mejoran la calidad de vida de los dominicanos.
Esta combinación de austeridad inteligente y mayor inversión productiva ha permitido crear el espacio fiscal necesario para impulsar medidas de alivio económico sin comprometer la sostenibilidad de las finanzas públicas ni el futuro de las próximas generaciones.
El Plan Anti-Crisis constituye una respuesta firme y responsable frente a los desafíos de la economía internacional, reafirmando el compromiso del Gobierno con la protección del poder adquisitivo de las familias, el fortalecimiento de la clase media y el respaldo a los sectores más vulnerables.
La gestión del presidente Luis Abinader continúa demostrando que cuando existe voluntad política, transparencia y disciplina fiscal, es posible enfrentar las crisis sin trasladar cargas injustas a la población, garantizando al mismo tiempo estabilidad, crecimiento y confianza para la inversión y el desarrollo nacional.



