
SANTO DOMINGO. – EDENORTE Dominicana ejecuta uno de los programas de fortalecimiento de infraestructura eléctrica más importantes de los últimos años en la región Norte, con una inversión superior a los RD$640 millones destinada a la repotenciación de siete subestaciones estratégicas. Estas intervenciones han permitido aumentar la capacidad del sistema, mejorar la calidad del servicio y garantizar un suministro energético más robusto para cientos de miles de clientes.
Durante los meses de junio y julio, la empresa ejecutó proyectos de repotenciación en las subestaciones Canabacoa, Quinigua, Gallera, Nibaje, Cotuí y Montecristi, mientras avanza en la preparación de una nueva intervención de alto impacto en la Subestación Zona Franca Santiago, programada para agosto.
Entre las principales obras destaca la repotenciación de la Subestación Nibaje, con una inversión cercana a RD$100 millones, donde se sustituyó un transformador de 37 MVA por uno de 50 MVA. Esta intervención fortalece el servicio para cerca de 34,000 clientes de Santiago y aumenta la capacidad de respuesta del sistema eléctrico.
A esta inversión se suma la modernización de la Subestación Gallera, con una inversión aproximada de RD$96 millones. Allí se reemplazó un transformador de 37 MVA por otro de 50 MVA, beneficiando directamente a más de 33,800 usuarios, además de instituciones públicas, hospitales, empresas y centros comerciales de Santiago.
Otro proyecto de relevancia fue la repotenciación de la Subestación Canabacoa, donde EDENORTE invirtió más de RD$95 millones para sustituir un transformador de 30-37 MVA por uno de 40-50 MVA, incrementando la capacidad instalada y fortaleciendo el suministro eléctrico para más de 45,900 clientes de Licey al Medio, Puñal y comunidades cercanas.
En la provincia Sánchez Ramírez, la empresa concluyó la repotenciación de la Subestación Cotuí, con una inversión aproximada de RD$94 millones, mediante la instalación de un transformador de 50 MVA, lo que incrementa la capacidad operativa y beneficia a más de 36,000 clientes.
Asimismo, en la Subestación Quinigua, en Santiago, se destinaron alrededor de RD$84 millones para sustituir un transformador de 20 MVA por uno de 37 MVA, aumentando significativamente la capacidad energética que abastece a comunidades como Quinigua, La Canela y Villa González.
En la provincia Montecristi, EDENORTE ejecutó otra intervención con una inversión cercana a RD$75 millones, mediante la sustitución del transformador de la subestación por un equipo de mayor capacidad, fortaleciendo el suministro eléctrico para comunidades, industrias y empresas de esa demarcación.
Cada una de estas obras incluyó trabajos especializados de ingeniería, desmontaje e instalación de transformadores de potencia, adecuaciones electromecánicas, modernización de conexiones de alta y media tensión, pruebas técnicas, ajustes operativos e integración segura de los nuevos equipos al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), garantizando altos estándares de confiabilidad y seguridad operacional.
La empresa afirma que se trata de una estrategia para fortalecer la capacidad de transformación del sistema, reducir el riesgo de sobrecargas, mejorar la estabilidad del voltaje y garantizar una mayor continuidad del servicio, factores que respaldan el desarrollo económico de la región Norte.
Como parte de este plan, EDENORTE informó que el próximo 19 de agosto iniciará la repotenciación del transformador T2 de la Subestación Zona Franca Santiago, con una inversión aproximada de RD$100 millones, considerada una de las obras energéticas más importantes que desarrollará este año en la Ciudad Corazón.
El proyecto contempla el reemplazo del transformador existente de 37 MVA por una moderna unidad de 50 MVA, lo que permitirá incrementar la capacidad de la subestación, mejorar la confiabilidad operativa del sistema y fortalecer la continuidad del suministro eléctrico para aproximadamente 40,387 clientes.
La empresa destacó que esta nueva inversión consolidará el proceso de modernización de su infraestructura eléctrica y garantizará que Santiago cuente con una red de distribución con mayor capacidad para sostener el crecimiento industrial, comercial y residencial de los próximos años.


