
SANTO DOMINGO.-Las recientes declaraciones de la embajadora de Estados Unidos en República Dominicana, Leah Francis Campos, sobre el supuesto uso político de la Embajada estadounidense para gestionar visas en el país, provocaron reacciones en sectores políticos, cuyos representantes defendieron la soberanía nacional y el derecho de cada Estado a manejar sus políticas migratorias.
El diputado del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Ramón Raposo, expresó que Estados Unidos tiene la prerrogativa de decidir cómo administra el otorgamiento de visas a ciudadanos extranjeros, aunque sostuvo que la comunidad internacional debe respetar las decisiones soberanas de República Dominicana en materia migratoria.
“Así como esos países actúan defendiendo sus realidades, también deben comprender la nuestra”, manifestó el legislador, al señalar que en múltiples ocasiones organismos internacionales y autoridades estadounidenses se han pronunciado sobre temas migratorios relacionados con el país.
De su lado, el diputado de la Fuerza del Pueblo (FP), José Alberto Jiménez, consideró que la cancelación o negación de visas forma parte de las políticas migratorias internas de cada nación y recordó que un visado no constituye un derecho fundamental, sino una autorización soberana que cada país decide otorgar o rechazar.
Jiménez indicó además que una persona no debe sentirse menospreciada por la cancelación de una visa, salvo en casos vinculados a hechos delictivos o situaciones que conviertan al ciudadano en no grato para el territorio extranjero.


