
Miles de personas cruzaron a pie la frontera entre Marruecos y Ceuta sin encontrar resistencia por parte de las fuerzas de seguridad marroquíes. Familias enteras bordearon el espigón fronterizo del Tarajal hasta alcanzar territorio español, mientras la Guardia Civil se vio desbordada e incapaz de frenar el avance de los migrantes.
Una vez se produjo el ingreso del grueso de los inmigrantes, agentes de la Policía Nacional intervinieron para tratar de contener la situación y canalizar a las personas hacia las naves habilitadas en la zona del Tarajal.
Las imágenes registradas en Ceuta evocan la crisis migratoria de la primavera de 2021, cuando Marruecos permitió el paso de más de 8,000 inmigrantes hacia España en respuesta a la hospitalización en Logroño del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, autorizada por el Gobierno español. En esta ocasión, las autoridades aún no han ofrecido una cifra oficial de las personas que han logrado cruzar la frontera.
El nuevo episodio ocurre tras varios días de creciente presión migratoria sobre Ceuta, uno de los puntos fronterizos más sensibles de Europa. Ante la situación, el ministro del Interior de España, Fernando Grande-Marlaska, tiene previsto desplazarse a la ciudad autónoma para supervisar la evolución de los acontecimientos y reunirse con el presidente ceutí, Juan Vivas.
En las últimas dos semanas, alrededor de 2,000 personas han conseguido acceder a Ceuta por esta ruta, lo que supone el mayor incremento de la presión migratoria en la ciudad desde la crisis de mayo de 2021. Aunque la cifra sigue siendo inferior a la registrada entonces, cuando unas 14,000 personas cruzaron la frontera en apenas cuatro días, el escenario actual presenta una diferencia clave: la frontera terrestre permanece cerrada y la inmensa mayoría de las entradas se está produciendo por vía marítima.


