
NUEVA YORK.- El estado de Nueva York declaró la emergencia para la ciudad de Nueva York, el condado de Westchester y Long Island ante la llegada de un sistema de baja presión costero que amenaza con provocar lluvias intensas, fuertes ráfagas de viento e inundaciones en zonas costeras durante el fin de semana, informó CBS New York.
La medida fue anunciada por la gobernadora Kathy Hochul, quien pidió a los residentes tomar precauciones ante el avance del fenómeno conocido como nor’easter, característico de la costa noreste de Estados Unidos.
Las autoridades pronostican que algunas zonas de la ciudad podrían acumular hasta 76 milímetros de lluvia, mientras que las ráfagas de viento podrían aproximarse a los 80 kilómetros por hora. El riesgo de inundaciones costeras comenzaría desde la noche del viernes, con especial vigilancia en sectores del sur de Queens.
“Esperamos inundaciones costeras peligrosas, vientos fuertes y posibles cortes de energía durante todo el fin de semana”, advirtió Hochul, al tiempo que recomendó limitar los desplazamientos que no sean imprescindibles.
Nueva York activa aviso de viaje
Ante el pronóstico, el gobierno de la ciudad de Nueva York activó un aviso de viaje desde las 2:00 de la tarde del viernes hasta la mañana del domingo, como parte del operativo preventivo para enfrentar posibles afectaciones provocadas por la lluvia, el viento y la subida del nivel del agua.
Heather Roiter, comisionada adjunta de planificación y resiliencia de la Oficina de Manejo de Emergencias de la ciudad, informó que el centro de operaciones de emergencia sería activado durante la noche.
Los equipos municipales se concentrarían en revisar desagües, distribuir recursos y supervisar los sectores considerados más vulnerables.
Roiter recomendó a los residentes asegurar objetos que permanezcan en el exterior, contar con un plan de evacuación en viviendas con sótanos y trasladar los vehículos hacia zonas elevadas cuando se encuentren cerca de áreas costeras.
Desde el centro de operaciones ubicado en Brooklyn, las autoridades mantendrán vigilancia sobre carreteras, líneas ferroviarias, cursos de agua y otras infraestructuras ante posibles inundaciones, caída de cables o árboles y otras situaciones de emergencia.
MTA refuerza equipos ante posibles interrupciones
La Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) también activó medidas preventivas para reducir el impacto de la tormenta sobre el sistema de transporte.
La agencia desplegó camiones de emergencia, bombas y otros equipos en zonas vulnerables, además de disponer trenes y personal para responder ante la caída de árboles u otros obstáculos sobre las vías.
Entre los sectores bajo vigilancia especial figuran Island Park y Far Rockaway, donde fueron instaladas bombas y equipos para monitorear los niveles de agua y atender eventuales acumulaciones.
El servicio de transporte adaptado Access-A-Ride continuará funcionando, aunque la MTA advirtió que las condiciones meteorológicas podrían provocar mayores tiempos de desplazamiento.
También se colocarán locomotoras diésel y brigadas en puntos estratégicos para responder ante posibles interrupciones en los servicios ferroviarios.
Como medida adicional de seguridad, los camiones con remolques vacíos y vehículos de carga con doble remolque tendrán restringido el paso por los puentes desde la medianoche del sábado hasta las 2:00 de la madrugada del domingo, debido a las fuertes ráfagas previstas.
Comunidades costeras se preparan
Las condiciones meteorológicas también llevaron a modificar actividades programadas para el fin de semana. El Global Citizen Festival, previsto para este sábado en Central Park, fue cancelado debido al pronóstico.
Mientras tanto, residentes y comerciantes de comunidades costeras comenzaron a retirar muebles y otros objetos expuestos al exterior ante el riesgo de inundaciones.
En Howard Beach, parte de una calle comenzó a presentar acumulación de agua el viernes por la noche, antes de que el sistema alcanzara su máxima intensidad, según el reporte de CBS New York.
Algunos residentes de la zona, como Maura y Kenneth Cook, elevaron muebles y electrodomésticos para reducir el riesgo de daños por agua.
En el Howard Beach Motor Boat Club, trabajadores y miembros también tomaron medidas para proteger las embarcaciones mientras el agua comenzaba a ingresar al área exterior.
“Hay que prepararse para lo peor y esperar lo mejor”, expresó Kenneth Cook, citado por la cadena estadounidense.


