
NUEVA YORK. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este martes junto a los líderes de Dinamarca y Groenlandia un acuerdo destinado a reforzar la seguridad en el Ártico y el Atlántico Norte, en una ceremonia celebrada al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El pacto fue suscrito por Trump, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, y contempla una mayor cooperación en materia de defensa y una ampliación de la presencia militar estadounidense en la isla.
“Va a ser una relación fantástica a largo plazo”, afirmó Trump durante la ceremonia.
Un acuerdo tras meses de tensión
La firma se produce después de meses de tensiones entre Washington y Copenhague por las declaraciones de Trump sobre la posibilidad de que Estados Unidos asumiera el control de Groenlandia.
El nuevo acuerdo no contempla la transferencia de soberanía. Dinamarca mantiene la soberanía sobre Groenlandia, mientras que el territorio conserva su autogobierno y su derecho a la autodeterminación. Frederiksen había destacado que el pacto reconoce la integridad territorial del Reino de Dinamarca y los derechos del pueblo groenlandés.
Trump, por su parte, ha presentado el acuerdo como una garantía de que Estados Unidos tendrá un papel permanente en la seguridad de Groenlandia y como una forma de impedir que adversarios estratégicos establezcan posiciones militares o realicen inversiones sensibles en la isla sin autorización estadounidense.
Mayor presencia militar estadounidense
El acuerdo permitirá ampliar la presencia militar de Estados Unidos en Groenlandia, que ya cuenta con la Pituffik Space Base, antigua base de Thule. Según reportes sobre el pacto, también se contempla la posibilidad de desarrollar instalaciones adicionales en la isla.
Dinamarca ha señalado que la seguridad del Ártico no será responsabilidad exclusiva de Washington y Copenhague, sino que tendrá una dimensión más amplia dentro de la OTAN.
El acuerdo llega en un momento de creciente competencia estratégica en el Ártico, una región considerada clave para la seguridad de Estados Unidos, Europa y la alianza atlántica.
Groenlandia mantiene su soberanía
Aunque el pacto amplía la cooperación militar estadounidense, Dinamarca y Groenlandia han insistido en que no supone una transferencia de soberanía.
Nielsen ha respaldado el acuerdo al considerar que fortalece la seguridad de Groenlandia, Dinamarca, Estados Unidos y la alianza occidental, mientras Frederiksen ha defendido que el pacto respeta la soberanía danesa y el derecho del pueblo groenlandés a decidir sobre su futuro.
La firma marca un nuevo capítulo en la relación entre Washington, Copenhague y Nuuk, después de meses de tensión provocados por las propuestas de Trump sobre el futuro político y estratégico de Groenlandia.


