
El Kremlin calificó este jueves de “paso inamistoso” el paquete de sanciones contra Rusia aprobado por el Congreso de Estados Unidos, una medida que otorga al presidente Donald Trump la facultad de imponer aranceles a países que continúen importando hidrocarburos rusos.
“Esto constituye un paso inamistoso”, afirmó Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, durante su rueda de prensa telefónica diaria.
Peskov advirtió además que las nuevas medidas podrían complicar los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra en Ucrania. “La adopción de sanciones adicionales por parte de EE. UU. dificultará, sin lugar a dudas, los esfuerzos para llegar a un arreglo pacífico en Ucrania”, sostuvo.
Aranceles de hasta 100 %
La legislación permite a Trump imponer aranceles de hasta el 100 % a países que importen petróleo, gas y otros hidrocarburos procedentes de Rusia. Entre los principales compradores se encuentran China e India.
La Cámara de Representantes aprobó el proyecto, denominado Ley Lindsey O. Graham de Sanciones a Rusia e Irán de 2026, después de que el Senado diera su respaldo a la iniciativa en agosto.
La medida contempla sanciones contra funcionarios, bancos y sectores estratégicos de la economía rusa, además de acciones contra la denominada “flota fantasma” de petroleros utilizada para transportar hidrocarburos y evadir las restricciones occidentales.
La legislación no impone automáticamente los nuevos aranceles. En cambio, otorga al Ejecutivo estadounidense la facultad de aplicarlos, por lo que ahora queda pendiente la firma de Trump.
El presidente podría utilizar estas medidas como una herramienta de presión sobre Moscú en sus esfuerzos por reanudar las negociaciones relacionadas con la guerra en Ucrania, que Washington pretende retomar en octubre.
La medida amplía las sanciones financieras
El proyecto también amplía las herramientas de Estados Unidos para sancionar a entidades financieras y otros actores que contribuyan a que Rusia evada las restricciones estadounidenses.
Además, extiende determinadas sanciones financieras contra Irán, disposiciones que formaron parte de las negociaciones que permitieron reunir apoyos para la aprobación de la legislación.
Ucrania celebra la aprobación
El Gobierno ucraniano recibió con satisfacción las nuevas medidas.
El ministro de Exteriores de Ucrania, Andrí Sibiga, consideró que la legislación representa una respuesta a la negativa de Rusia a poner fin a la guerra.
“Es la respuesta correcta a la negativa de Rusia a poner fin a su terrorismo: presión sin componendas sobre el agresor para dejar sin fondos a su maquinaria de guerra”, escribió Sibiga en X.
El funcionario añadió que el Congreso estadounidense envía con esta medida un mensaje al presidente ruso, Vladímir Putin, sobre las consecuencias que podría enfrentar Moscú mientras continúe la guerra contra Ucrania.
Rusia admite falta de avances con Washington
Por otra parte, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, reconoció este jueves que las negociaciones con Estados Unidos no han registrado avances desde la llegada de Trump a la Casa Blanca.
Lavrov afirmó que no solo no se ha producido ningún progreso en las conversaciones para normalizar las relaciones entre ambos países, sino que tampoco se prevé que haya avances próximamente.
No obstante, destacó que Washington mantiene su disposición a dialogar directamente con Moscú, algo que, según el canciller ruso, diferencia a la Administración estadounidense de los gobiernos europeos.


