
Santo Domingo.- El sonido de las ollas volvió a escucharse la noche de este lunes en varios sectores del Gran Santo Domingo, donde residentes realizaron un cacerolazo convocado a través de las redes sociales por la artista urbana Melymel, como expresión de inconformidad ante distintas situaciones económicas y sociales que afectan al país.
Desde balcones, aceras y frentes de viviendas, ciudadanos de zonas como Naco, Bella Vista, El Renacimiento, Evaristo Morales, Arroyo Hondo y Herrera hicieron sonar calderos y utensilios de cocina en una protesta pacífica contra el aumento del costo de la vida, los precios de los combustibles, la carga impositiva y otros problemas que, según manifestaron, impactan sus ingresos.
La convocatoria también estuvo marcada por el reclamo de justicia tras la muerte del joven Darlin en Herrera durante un incidente con un agente policial, un caso que ha generado cuestionamientos sobre la reforma policial y el uso de la fuerza por parte de miembros de la institución.
Otro de los puntos de descontento está relacionado con el denominado Plan Anticrisis impulsado por el Gobierno, que contempla medidas tributarias como el aumento del impuesto a las transferencias electrónicas del 0.15 % al 0.20 %.
Los manifestantes también expresaron preocupación por el precio de los combustibles, pese a la reducción de entre tres y cinco pesos aplicada recientemente a algunos carburantes.
A esto se suma la controversia generada por la intención de la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) de retirar los verifones de más de 780 estaciones de combustibles debido a las comisiones bancarias. La medida ha generado inquietud entre consumidores que temen tener que utilizar más efectivo para pagar el combustible.
Además, sectores sociales han cuestionado el proyecto de Ley de Libertad de Expresión y Medios Digitales, al que algunos han denominado “ley mordaza”, por considerar que podría limitar la expresión en plataformas digitales. El Gobierno, en cambio, sostiene que la iniciativa busca actualizar la legislación y regular delitos cometidos en espacios digitales.
La protesta tuvo repercusión en redes sociales, donde usuarios compartieron videos del cacerolazo y expresaron sus posiciones sobre la situación económica y social del país.
El ambiente de inconformidad también se manifestó en Santiago, donde choferes de varias rutas urbanas incrementaron el precio del pasaje hasta 40 pesos, provocando quejas entre usuarios del transporte público.
Mientras se desarrollaban estas manifestaciones, el presidente Luis Abinader encabezaba una reunión del Consejo de Ministros en la que fue aprobada la Política Presupuestaria 2027, que contempla inversiones en educación, salud, infraestructura, transporte, agua potable, viviendas y seguridad ciudadana.
El Gobierno informó que mantendrá la inversión del 4.05 % del Producto Interno Bruto (PIB) en educación y continuará proyectos de construcción de hospitales, escuelas, acueductos, sistemas de transporte masivo y obras vinculadas al desarrollo productivo.
En República Dominicana, los cacerolazos alcanzaron mayor notoriedad en febrero de 2020, luego de la suspensión de las elecciones municipales. Durante varios días, miles de ciudadanos hicieron sonar ollas, calderos y sartenes desde sus hogares y espacios públicos para reclamar transparencia electoral.
Aquellas protestas, impulsadas principalmente a través de redes sociales y relacionadas con las manifestaciones en la Plaza de la Bandera, convirtieron el cacerolazo en uno de los símbolos recientes del descontento ciudadano.


