
SANTO DOMINGO.- Los dirigentes políticos dominicanos Pelegrín Castillo Semán y Elías Wessin hicieron pública una carta dirigida a los presidentes y líderes del continente americano, en la que alertan sobre los graves riesgos para la seguridad regional derivados de la crisis estructural que atraviesa Haití.
En el documento, suscrito por ciudadanos y organizaciones nacionales, los firmantes expresan su preocupación ante lo que consideran intentos de convertir a la República Dominicana en un “Estado tapón” frente al colapso haitiano, lo que, advierten, comprometería la estabilidad, el desarrollo y la soberanía nacional.
La misiva plantea que la comunidad internacional ha gestionado de manera ineficaz la crisis de Haití durante décadas, señalando el fracaso de múltiples misiones internacionales auspiciadas por organismos multilaterales, las cuales no han logrado reconstruir las bases institucionales ni contener el avance del crimen organizado en ese país.
Asimismo, los firmantes denuncian la existencia de enfoques que, a su juicio, buscan trasladar el peso de la crisis haitiana hacia territorio dominicano mediante flujos migratorios desbordados, lo que podría generar tensiones sociales y conflictos de gran escala en la isla.
En ese contexto, Castillo Semán y Wessin exhortan a los líderes hemisféricos a implementar de manera efectiva la iniciativa denominada “Escudo de las Américas”, orientándola prioritariamente hacia Haití, con el objetivo de restablecer el orden, la seguridad y las condiciones básicas para su reconstrucción.
La carta también propone la convocatoria de una gran conferencia internacional que permita articular un esfuerzo sostenido de reconstrucción de Haití en su propio territorio, bajo un esquema de corresponsabilidad regional e internacional.
Los dirigentes subrayan que el pueblo dominicano ha sido históricamente solidario con Haití, pero rechazan cualquier solución que implique asumir de manera unilateral las consecuencias de su crisis. En ese sentido, reiteran que la estabilidad del Caribe y del continente depende de una solución real y sostenible dentro del propio territorio haitiano.
Finalmente, advierten que ignorar la gravedad de la situación podría desencadenar escenarios de inestabilidad que afectarían no solo a la isla de Santo Domingo, sino a toda la región.


