
WASHINGTON.- El gobierno de Estados Unidos reculó en su propuesta de exigir a todos los solicitantes de residencia permanente, conocida como “green card”, que realizaran el trámite desde su país de origen, luego de la controversia generada tras el anuncio inicial realizado el pasado 22 de mayo.
De acuerdo con el diario The New York Times, el Departamento de Seguridad Nacional aclaró que la medida no será aplicada de forma generalizada, sino evaluada de manera individual, dejando a discreción de los agentes migratorios determinar si un solicitante deberá salir o no del país para completar el proceso.
La agencia federal explicó que el lineamiento solo buscaba recordar a los funcionarios su facultad discrecional dentro del marco legal vigente y no establecer una regla obligatoria para todos los casos.
En declaraciones enviadas a la AFP, el Departamento sostuvo que la política “reitera normas y leyes existentes desde hace tiempo” y aseguró que no tendría un impacto significativo sobre profesionales altamente cualificados ni personas que han cumplido con los requisitos migratorios.
Asimismo, defendió la postura migratoria del presidente Donald Trump, señalando que la administración busca priorizar una inmigración que beneficie al país desde el punto de vista cultural, social y económico, mientras endurece controles frente a la inmigración masiva.
El cambio de postura ocurre pocos días después de que los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) informaran que los extranjeros con estadías temporales —como estudiantes, trabajadores con visas limitadas o turistas— tendrían que regresar a sus países para solicitar la residencia permanente, salvo situaciones excepcionales.
En ese momento, el portavoz del USCIS, Zach Kahler, defendió la propuesta al argumentar que quienes ingresan temporalmente al país lo hacen con fines específicos y no deberían utilizar su permanencia como un paso inicial hacia la residencia definitiva.
La posibilidad de implementar esta política generó críticas de organizaciones defensoras de migrantes y abogados especializados en inmigración, quienes advirtieron que la disposición podía crear incertidumbre y afectar a miles de solicitantes.
El congresista demócrata Chuy García llegó a calificar la iniciativa como una medida “absurda y cruel”.
Según reportes del diario The Washington Post, Estados Unidos emite más de un millón de permisos de residencia permanente cada año, y más de la mitad de quienes los reciben ya residen dentro del territorio estadounidense mientras completan el proceso.


