
Caracas. — La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, defendió este domingo la apertura de un diálogo político interno como el camino para resolver las “divergencias” y “conflictos internos” del país, al tiempo que rechazó abiertamente las presiones y “órdenes” procedentes de Washington sobre los asuntos políticos venezolanos.
Durante un acto con trabajadores petroleros en Puerto La Cruz, retransmitido por la televisión estatal Venezolana de Televisión (VTV), Rodríguez subrayó que la política debe ser dirigida por los venezolanos y no estar supeditada a decisiones externas. “Ya basta de las órdenes de Washington sobre políticos en Venezuela, que sea la política venezolana quien resuelva nuestras divergencias y nuestros conflictos internos”, enfatizó la mandataria encargada.
Rodríguez defendió el diálogo como una herramienta para fomentar la “divergencia democrática” con respeto entre los distintos actores políticos, aunque advirtió que quienes actúen con mala fe deben ser “rechazados y separados de la vida nacional”.
La presidenta interina insistió en que su Gobierno busca promover un “verdadero diálogo” entre sectores políticos “coincidentes” y “divergentes”, con el objetivo de alcanzar acuerdos que beneficien al pueblo venezolano. Para ello, encomendó al presidente de la Asamblea Nacional, su hermano Jorge Rodríguez, la tarea de coordinar estas conversaciones.
El llamado al diálogo de Rodríguez se produce en un momento de fuerte tensión política e internacional, luego de la captura del expresidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos a inicios de enero. Pese a las críticas abiertas a las acciones estadounidenses, el discurso de Rodríguez también ha buscado matices de cooperación respetuosa en ocasiones, aunque sin aceptar injerencias en la política interna del país.
Por otra parte, la oposición venezolana ha mantenido posiciones críticas hacia Rodríguez. Líderes como María Corina Machado han señalado que la presidenta interina no representa plenamente las aspiraciones democráticas de Venezuela y han abogado por una transición ordenada del poder.
Las declaraciones de Rodríguez reflejan la compleja dinámica política que atraviesa Venezuela, en la que actores internos y externos compiten por influir en el rumbo del país, mientras la población sigue enfrentando desafíos económicos, sociales y políticos significativos.


