
Santo Domingo.– Diversos sectores del Partido Revolucionario Moderno (PRM) han comenzado a manifestar un creciente descontento frente a lo que consideran una preocupante inclinación del gobierno del presidente Luis Abinader a rodearse de arribistas, oportunistas y trepadores del poder, figuras que históricamente han transitado por distintas administraciones en busca de beneficios personales.
Dirigentes y militantes del PRM advierten que la integración de estos actores al aparato gubernamental contradice el espíritu de cambio que llevó a Abinader al poder y ha generado frustración y decepción en las bases del partido, especialmente entre aquellos que acompañaron el proyecto político desde la oposición, cuando no existían cargos ni privilegios que repartir.
Según las críticas, la cercanía del gobierno con sectores tradicionalmente asociados a prácticas políticas cuestionadas no solo debilita el discurso anticorrupción, sino que también afecta la cohesión interna del PRM, desplazando a cuadros formados dentro de la organización por figuras sin compromiso ideológico ni lealtad partidaria.
“Gobernar con los mismos de siempre erosiona la confianza y mina la credibilidad del cambio prometido”, coinciden voces internas del partido, que consideran urgente una revisión de la estrategia política y de las alianzas que se están promoviendo desde el poder.
Analistas políticos señalan que este escenario representa un riesgo tanto para la estabilidad interna del PRM como para la continuidad del proyecto político que encabeza el presidente Abinader, al advertir que un partido desmotivado y decepcionado puede convertirse en un factor de desgaste electoral.
Los sectores críticos insisten en que el mandatario aún está a tiempo de rectificar, priorizar a la militancia histórica y reafirmar el compromiso con los valores de transparencia, coherencia y cambio que dieron origen al actual gobierno.


