
Nueva York. – Un juez federal de Estados Unidos impuso una condena de cadena perpetua más 30 años adicionales de prisión al ciudadano venezolano Carlos Orense Azocar, tras hallarlo culpable de delitos de narcotráfico y tráfico de armas, informó la agencia EFE.
Orense Azocar, de 70 años y conocido con el alias de “el Gordo”, fue condenado en un tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York, luego de haber sido declarado culpable en diciembre de 2023. La Fiscalía estadounidense lo señala como uno de los traficantes de cocaína más prolíficos procesados en esa jurisdicción y lo vincula directamente con estructuras del Gobierno de Venezuela.
El fiscal del distrito sur de Nueva York, Jay Clayton, afirmó que el acusado fue responsable de la distribución de cientos de toneladas de cocaína hacia Estados Unidos, actividad que tuvo un impacto significativo en el tráfico de drogas a gran escala.
Una de las condenas más severas por narcotráfico
La sentencia impuesta corresponde a tres delitos federales: conspiración para importar cocaína a territorio estadounidense, uso y porte de armas automáticas para cometer delitos de narcotráfico y conspiración relacionada con armas. La pena mínima para estos cargos era de 40 años de prisión, mientras que la máxima contemplaba cadena perpetua, sanción que finalmente fue aplicada por el tribunal.
Vínculos con autoridades y rutas del narcotráfico
El jefe de la Administración de Control de Drogas (DEA), Terrance C. Cole, sostuvo que Orense mantenía vínculos cercanos con autoridades del Gobierno venezolano, relaciones que —según la agencia— le permitieron evadir a las fuerzas del orden durante años y movilizar grandes cargamentos de droga en el hemisferio occidental.
Las investigaciones indican que, al menos desde 2003, Orense participó en el transporte, recepción y distribución de cocaína a través de rutas que incluían Venezuela, México, República Dominicana y otros destinos del Caribe, utilizando tanto vías aéreas como marítimas.
Según la Fiscalía, el condenado operaba fincas en Venezuela con pistas de aterrizaje clandestinas, donde almacenaba cocaína, armas y municiones, parte de ellas de grado militar. La droga era trasladada en lanchas rápidas desde la costa venezolana hacia puntos intermedios en el Caribe.
Para sostener sus operaciones, Orense habría contado con la colaboración de altos funcionarios militares, policiales y de inteligencia, quienes presuntamente recibían sobornos a cambio de protección, apoyo logístico y acceso a armamento.
Situación actual
Tras la sentencia, Carlos Orense Azocar permanece recluido en el Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, un centro penitenciario federal que alberga a detenidos de alto perfil. De acuerdo con registros oficiales, allí cumple actualmente su condena.
La condena contra Orense refuerza las acciones judiciales de Estados Unidos contra redes de narcotráfico internacional con presuntos vínculos gubernamentales y se suma a otros procesos federales relacionados con el tráfico de drogas y armas en la región.


