
SANTO DOMINGO. – El Movimiento Izquierda Unida (MIU) pidió la destitución Celso José Marranzini Pérez, presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED) y del superintendente de Electricidad, Andrés Astacio, y que en ese sentido se haga una auditoría a dicho sector ante la crisis energética que atraviesa el país.
Resaltando que una simple destitución del cargo no solucionará la situación y llaman a las autoridades investigar las causas del déficit energético que ha representado pérdidas cuantiosas para ciudadanos, empresarios y comerciantes.
Durante una rueda de prensa el movimiento indicó que el artículo 265 de la Constitución y la Ley 340-06 sobre Compras y Contrataciones establecen criterios específicos para declarar un estado de emergencia, el cual solo puede ser aplicado en situaciones de calamidad que afecten gravemente el orden económico, social, medioambiental o que constituyan una emergencia pública.
En el contexto de la actual crisis eléctrica, no se presenta ninguna causa de fuerza mayor, como una pandemia o una catástrofe natural, que justifique la emisión de un decreto de emergencia para el sector eléctrico. Esta situación, más bien, responde a una falta de planificación adecuada y a deficiencias en la gestión técnica y administrativa.
Explicaron que Desgraciadamente, los funcionarios están haciendo caso omiso a la situación, asegurando que la crisis eléctrica podría a revertirse con la destitución del llamado “zar eléctrico”, de los administradores de las distribuidoras y del superintendente de electricidad, así como con una adecuada planificación basada en la capacidad gerencial y técnica.


