
Washington.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cerrará este lunes su campaña para las elecciones de medio término con un discurso frente al estanque reflectante del Monumento a Lincoln, en Washington, en momentos en que los republicanos enfrentan el desafío de conservar el control del Congreso.
El mandatario centrará su mensaje en los logros de su administración y las políticas impulsadas junto a los legisladores republicanos, además de destacar los proyectos de renovación que promueve en la capital estadounidense. La Casa Blanca confirmó que el discurso se realizará durante la tarde, en vísperas de los comicios del martes.
La decisión de celebrar el acto en Washington, en lugar de visitar otros estados clave, ha llamado la atención debido a las controversias que rodean la remodelación del estanque reflectante, uno de los proyectos de infraestructura impulsados por el presidente.
Una remodelación marcada por las controversias
Trump defendió la restauración del estanque, cuyo costo inicial estimó en 1,5 millones de dólares. Sin embargo, los trabajos se prolongaron casi tres meses más de lo previsto y el gasto superó en más de diez veces la cifra anunciada inicialmente.
Tras declarar terminada la remodelación en junio, aparecieron algas en el agua y partes del revestimiento azul comenzaron a desprenderse, lo que obligó a vaciar nuevamente el estanque para realizar reparaciones.
El presidente atribuyó los daños a actos de vandalismo. No obstante, los fiscales federales señalaron que los problemas se debieron a una instalación deficiente. El Departamento de Justicia retiró los cargos contra el exatleta olímpico David Hearn, acusado inicialmente de dañar la estructura. Posteriormente, un juez desestimó definitivamente el caso.
Las obras forman parte de una serie de proyectos promovidos por Trump durante su segundo mandato, entre ellos la construcción de un salón de baile en la Casa Blanca y otras intervenciones en edificios y espacios públicos de Washington.
El descontento con Trump marca la campaña
La recta final de la campaña ha estado marcada por las preocupaciones de los estadounidenses sobre el costo de vida, los precios de la energía y las consecuencias de la guerra contra Irán.
Durante sus recientes mítines, Trump lanzó duras críticas contra los demócratas, a quienes calificó de extremistas, y defendió las políticas de su administración.
Sin embargo, las encuestas reflejan un escenario complicado para los republicanos. Un sondeo de NBC News publicado el domingo situó en un 60 % la proporción de estadounidenses que desaprueba la gestión presidencial, mientras que el 40 % la aprueba. El descontento económico figura entre los factores que podrían influir en el resultado electoral.
Los demócratas buscan recuperar el control del Congreso
Por su parte, los demócratas realizarán sus últimos actos de campaña antes de las elecciones, con el objetivo de obtener la mayoría en al menos una de las cámaras legislativas.
La contienda por la Cámara de Representantes se perfila como una de las principales oportunidades de la oposición para limitar el poder político de Trump durante la segunda mitad de su mandato.
Si recuperan la mayoría en esa cámara, los demócratas podrían ejercer mayor influencia sobre el presupuesto federal y dirigir comités legislativos con capacidad para investigar las actuaciones del Gobierno.
La disputa por el Senado también concentra la atención, aunque su resultado es más incierto debido a la distribución de los escaños en competencia y a las diferencias entre los candidatos en cada estado.
El resultado de los comicios determinará el margen de maniobra de Trump para impulsar su agenda legislativa durante los próximos dos años y la capacidad de los demócratas para fiscalizar a su administración.


