
El Ejército ruso anunció este viernes la toma de Dobropilia, una localidad estratégica de la región ucraniana de Donetsk que Moscú considera uno de los principales bastiones defensivos de Kiev en el este del país. El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, Valeri Guerásimov, comunicó el avance al presidente Vladímir Putin durante una reunión con altos mandos militares en un puesto de mando.
Guerásimov afirmó que las tropas rusas continúan las operaciones en la zona para localizar a militares ucranianos que permanecen ocultos en los sótanos de edificios. La ofensiva contra Dobropilia comenzó en agosto y, desde entonces, los informes militares rusos habían reportado enfrentamientos casa por casa y avances progresivos en distintos sectores de la localidad.
Putin calificó la captura de la ciudad como un avance significativo para la campaña militar rusa y sostuvo que permitirá abrir una ruta hacia los límites de la región de Dnipropetrovsk. Según Guerásimov, desde el 1 de septiembre las fuerzas rusas han tomado el control de más de 1,800 kilómetros cuadrados de territorio y 92 localidades, de acuerdo con el balance presentado durante la reunión.
El mandatario ruso también anunció avances en otras localidades, entre ellas Oleksievo-Druzhkivka, y mencionó nuevos asaltos contra posiciones ucranianas en Druzhkivka y Kramatorsk. Asimismo, aseguró que a Rusia le falta controlar aproximadamente el 10 % de Donetsk para dominar toda la región, donde las fuerzas ucranianas mantienen posiciones.
Durante el encuentro, Putin afirmó que Rusia está estableciendo una «zona de seguridad» en territorio ucraniano a lo largo de la frontera rusa, con el argumento de proteger sus regiones fronterizas frente a futuras incursiones. El presidente sostuvo que esta iniciativa no será objeto de negociaciones de paz con Kiev y la vinculó con las operaciones ucranianas realizadas en la región rusa de Kursk durante 2024 y 2025.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, indicó que la zona de seguridad prevista se extendería a lo largo de 660 kilómetros y que alrededor del 70 % estaría bajo control ruso. Sin embargo, no precisó hasta qué profundidad penetraría en territorio ucraniano. La medida supondría nuevas operaciones militares en áreas de las regiones de Sumy y Járkov, mientras continúa la guerra iniciada con la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022.


